Interesante iniciativa la de la editorial nórdico: reunir textos de diversos referentes del periodismo nacional e internacional, junto a otras plumas del ámbito musical, para ofrecer una visión amplia y coral sobre la carrera de una banda como Radiohead (el pasado 2024 lo hicieron con Björk).
Radiohead. El presente es imposibleaúna en sus más de 300 páginas una colección de artículos que transitan en orden cronológico por la trayectoria de los de Thom Yorkeahondando en esa inquietud y esa negativa a acomodarse, una obsesión por mutar incluso cuando parecen instalados en un estilo. En una industria que premia la repetición de clichés, Radiohead eligió la reinvención, y eso los convirtió en algo más duradero que cualquier fórmula, que como bien indica Sebas E. Alonso en la parte final de este volumen, hace que agoten entradas en minutos o sumen reproducciones millonarias a día de hoy, a pesar de llevar 10 años de sequía creativa autoimpuesta.
Unas páginas que arrancan con la intro de Abraham Boba que analiza el fenómeno desde la perspectiva del músico y fan, y pronto no lleva a sus inicios con Pablo Honey (1993) y esa «Creep» que les alzó y persiguió; una etapa bien contextualizada por Pablo Lester en de Creador de melodías y reivindicada años más tarde por Fernando Ballesteros. Estafa Las curvas (1995) demostraron que podían ser más que un éxito circunstancial como argumenta el texto de Jennifer Nuevecapaces de matizar la angustia generacional con arquitecturas de guitarra cada vez más refinadas. Y así hasta llegar a OK computadora (1997), el álbum que lo cambió todo, un trabajo visionario y frenético que anticipaba la ansiedad digital transformando el rock alternativo en una experiencia claustrofóbica y adictiva. A tener en cuenta el texto en riguroso presente de terrier emmanuel en la revista francesa Los Inrockuptibles y la aportación bien documentada de Víctor Amorín (Clan de radar musical).
Asistiremos a ese salto al vacío, cuando Radiohead estaban en la cima del éxito y decidieron cambiar para siempre de la mano de niño a (2000), renunciando a la guitarra como eje central de su música y sumergiéndose en texturas electrónicas y una constante búsqueda. Algo replicado en su disco hermano Amnésico (2001). Un periodo de catarsis bien contado por David Broc desde Mondosonoro o el referente Simón Reynolds.
No falta el viaje de Saludo al ladrón (2003) -con el que regresaron a estructuras reconocibles sin abandonar esa complejidad adquirida- hasta llegar a En arcoiris (2007) y el ambiental El rey de los miembros (2011). Una década a la que asomarse de la mano de Quim Casas o a través del propio grupo, que narra en primera persona sus andanzas en dos entrevistas: en 2003 con Laura Sales en las páginas de Rockdelux, poco después de que Rockdelux empezara a tomárseles en serio y, en 2007 en Los Inrockuptibles estafa José Ghosn.
Poco falta en este interesante libro, que abarca hasta su última entrega Una piscina en forma de luna (2016), llega a nuestros días con la crónica de su última visita en la pluma de Pablo Gil (El Mundo) e incluye otros artículos exclusivos a destacar, como el de JOsé Manoel Freire explorando la carrera de solista de Thom Yorke y el de Gustavo Iglesias (Radio 3) sobre el importante papel de Nigel Godich en la historia de la formación.
Puedes comprar el libro Radiohead. El presente es imposible (Nórdica) en la web de su editorial.