
Cargar el celular en el auto es un hábito normalizado para muchas personas, especialmente cuando se utiliza el GPS o se hacen viajes largos. Sin embargo, lo que parece una acción inofensiva puede aumentar considerablemente el riesgo de sufrir un accidente y, además, afectar el funcionamiento del dispositivo.
Combinar el uso del teléfono con la conducción incrementa las distracciones y puede provocar sobrecalentamiento de la batería, fallas eléctricas e incluso incendios en algunos casos.
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), cualquier actividad que desvíe la atención del conductor constituye conducción distraída, incluyendo manipular teléfonos celulares, sistemas de navegación u otros dispositivos electrónicos.
Datos del organismo muestran que el 37% de los conductores reconoció haber hablado por celular mientras manejaba durante el último mes y el 34% admitió haber leído mensajes o correos electrónicos mientras estaba al volante.
Durante 2024, este tipo de distracciones estuvo relacionado con accidentes que provocaron 3.208 muertes y más de 315.000 personas heridas.
Manipular el celular para conectarlo, desconectarlo o revisar una notificación obliga a apartar la vista del camino.
A una velocidad de apenas 40 km/h, mirar el celular entre tres y cinco segundos implica recorrer más de 50 metros sin observar lo que ocurre delante del vehículo.
Diversos estudios también señalan que el uso del teléfono al volante disminuye la capacidad de reacción y la concentración, generando un nivel de distracción comparable al de conducir con un gramo de alcohol por litro de sangre.
Uno de los peligros menos conocidos de cargar el celular en el auto tiene que ver con la temperatura.
Si el auto está estacionado al sol, el interior puede superar fácilmente los 70 °C. Si a eso se suma la carga rápida del teléfono y el uso simultáneo de aplicaciones como el GPS, la batería de litio puede alcanzar temperaturas críticas.
Además de reducir la vida útil del dispositivo, el calor excesivo aumenta el riesgo de fallas e incluso de incendio en casos extremos.
Si es necesario cargar el celular durante un viaje, se recomienda utilizar cargadores certificados y evitar manipular el dispositivo mientras el vehículo está en movimiento.
También se aconseja no dejar el teléfono expuesto al sol sobre el tablero o los asientos y programar previamente el GPS o la ruta antes de iniciar el recorrido.
En caso de necesitar responder un mensaje o realizar una llamada, la recomendación es detenerse siempre en un lugar seguro antes de utilizar el celular.