El 22 de mayo es el cumpleaños de morrissey, un artista controvertido que quizá no goza una popularidad masiva en nuestro país, pero su legado y su influencia trasciende generaciones. Para muchos es el elvis de nuestra era, para otros una vieja estrella viendo de las rentas con Los herreros. Lo que es cierto es que su carrera como solista arrancó en 1988 y está plagada de joyas.
Hoy como decimos, se celebra su cumpleaños y más allá de sus constantes salidas de tono, sus cancelaciones y demás, hemos querido hacer un recorrido por las mejores canciones de su carrera, desde el primer disco a nuestros días, con alguna que otra parada en caras B y versiones. No son todas las que nos gustarían, pero sí una amplia muestra de su talento.
Todos los días son como el domingo (1988)
Los que ya peinamos canas recordamos cómo a finales de los ochenta, cuando aún llorábamos el final de Los herreros y nuestra aguja desgastaba su último disco Maneras extrañas aquí vamos (1987), nos sorprendimos con el single que suponía el regreso de morsey. Por aquél entonces no teníamos internet, las revistas musicales llegaban de mes en mes y solo nos quedaban pequeños reductos como Radio 3 y ciertos programas musicales de la televisión (sí, antes los había). Momentos como «Suedehead» y «Everyday Is Like Sunday» llegaban en el comienzo de 1988 y con la compañía de Calle Estebanparecía que todo seguía intacto.
Tarde en la noche, Maudlin Street (1988)
Larga vida al odio lo disfrutamos de arriba a abajo y aún continuamos haciéndolo (han pasado 25 años y ha habido dos reediciones diferentes incluyendo nuevos temas y nuevas portadas). Sería difícil quedarnos con una canción del disco, tanto sus singles (no nos olvidamos de «Everyday Is Like Sunday») como el resto de piezas tienen un componente nostálgico que siempre nos acompañará. Hemos querido recordar la más larga de ellas, una de esas historias autobiográficas que echan la vista atrás y que venía acompañada con las guitarras del mismísimo Vini Reilly (La columna ya).
Droga interesante (1989)
morsey es un músico de la vieja usanza y en su travesía en solitario al igual que pasaba antes con Los herrerossiempre le gustó publicar singles sueltos entre álbumes y acompañarlos de caras B. Una costumbre que ha ido perdiendo con los años pero que al principio de su carrera nos dejó más de una sorpresa agradable. Entre su primer y su segundo disco cayeron nada menos que cinco sencillos, que posteriormente juntaría en el recopilatorio Bona Drag (1990). Una de esas canciones es esta bonita «Interesting Drug».
Canta tu vida (1991)
Su segundo disco (el incomprensiblemente infravalorado matar al tio) supuso una ruptura con lo anterior. Con Calle Esteban fuera desde sus últimos sencillos y la colaboración de Mark E. Nevin (Atracción del recinto ferial) en tareas compositivas, el de Manchester daba un toque retro a su discurso y vestía su sonido con ropajes de los 50s. Una de sus grandes canciones fue su segundo sencillo.
Mi vida amorosa (1991)
Con un tercer disco a las puertas, Mover continuaba publicando singles sueltos, algunos de ellos con una calidad muy por encima de las canciones incluidas en los álbumes. Sin duda uno de ellos es esta «My Love Life», la última colaboración con nevin que volvía a embadurnar con aires retro, un tema que daría paso a una nueva etapa de brillantes sonidos.
Mañana (1992)
El tercer disco de Morrissey, tu arsenal (1992), fue un puñetazo en la mesa. Ahí empezó su sonido contundente, se abrió al rockabilly más efectivo dejó atrás su carácter atormentado y lo más importante, se hizo con la dupla de colaboradores (Alain Whyte/Bozz Boorer) que más lustro han dado a su música. El disco es disfrutable de principio a fin y no tiene desperdicio, de hecho fue la primera vez que hasta cuatro canciones fueron extraídas como singles. Éste fue el último de los cuatro.
Ahora mi corazón está lleno (1994)
Para muchos su cima, el trabajo de la madurez. Mucho se ha escrito de Opel y yo (1994), su disco más melódico y pausado y un nuevo camino por emprender junto a los mismos compañeros. Un álbum que se abría con una declaración de amor y plenitud. Según los primeros comentarios de la biografía en aquella época el vocalista mantenía una relación sentimental con un célebre fotógrafo, quizá por ello el tono de algunos de sus temas.
Boxeadores (1995)
De nuevo los singles entre álbumes y de nuevo su calidad a raudales. De esta época data la colaboración de Siouxsie en «Interlude» o la recuperación de la descartada «Sunny», una agridulce pieza luminosa. Pero si tenemos que destacar una por encima del resto, nos quedamos con «Boxers».
Lector conoce al autor (1995)
El ya quinto trabajo de su discografía, -por el medio había entregado varios recopilatorios (la idea expuesta en «Paint a Vulgar Picture» ya había quedado muy atrás)- fue un intento de recuperar el brío de Tu arsenal (1992) pero la cosa quedó bastante lejos. Gramática zurda (1995) es un disco con tan solo ocho temas, con dos por encima de los 10 minutos, con intros inexplicables como «The Operation», pero aún así, con alguna que otra canción para el recuerdo.
Nadie nos ama (1995)
Desde el comienzo de su carrera muchas de sus caras B han superado con creces a las canciones titulares. En etapa fue así, prueba de ello es que el sencillo «Dagenham Dave» que aparte de llevarse la palma como portada más fea de su carrera, incluía dos temas muy por encima de algunos del disco.
Los problemas me quieren (1997)
Estafa Inadaptado (1997) morsey encalló. La primera década de su carrera en solitario fue realmente intensa y no pasaban muchos meses sin que tuviéramos noticias o lanzamientos suyos, pero su sexto disco no fue bien recibido. Se le tildó de inconsistente y fue un fracaso de ventas. A pesar de ello, contenía algunos temas que aún perduran en nuestra memoria.
He perdonado a Jesús (2004)
Siete años sin noticias de morsey fueron demasiados, pero mereció la pena. Eres la cantera (2004) nos lo devolvió en plenas facultades y acompañado de su habitual dupla de colaboradores (Whyte/Boorer) construyó otras de sus obras maestras. Hasta cuatro sencillos (podríamos haber metido aquí «First Of The Gang to Die» o «Let Me Kiss You») y el resurgir de una nueva etapa creativa que llega hasta nuestros días.
Viernes de luto (2004)
Otra cara B para el recuerdo. Su single «Let Me Kiss You» creado para Nancy Sinatra venía acompañado de una grandísima canción de tintes cáusticos. Años más tarde sería incluida en el recopilatorio espadas junto a otras de su última etapa.
La vida es una pocilga (2006)
Su siguiente álbum, Cabecilla de los torturadores (2006) se grabó en Roma y contó con ilustres colaboradores como Ennio Morricone. Con el gran Alain Whyte fuera de la banda y solo en tareas compositivas (Jesse Tobías está a años luz) nos dejó alguna que otra canción que aún nos retorcía las entrañas.
Estoy lanzando mis brazos por París (2009)
La canción más redonda de Años de rechazo (2009). Un single escrito por Boz Borer y morsey que contenía en sus tres minutos todos los ingredientes que caracterizan esa lírica tan personal.
Escalera al universo (2014)
La paz mundial no es asunto tuyo fue un disco correcto, no exento de polémica (terminó siendo retirado de las tiendas por la discográfica por problemas con el cantante) pero que contenía maravillas como esta:
El hogar es un signo de interrogación (2017)
Bajo en la escuela secundaria (BMG, 2017) es un trabajo de alta carga política, crítica a las guerras por el petróleo, brutalidad policial, soledad y repulsa hacia la decadencia del planeta, a pesar de ellos es de las obras más discretas de su carrera. Eso no quita para que incluya temas memorables como «Home Is a Question Mark».
El blues de la campana de boda (2019)
Desde que empezó en el mundo de la música no ha dejado de regalarnos versiones, hasta que se decidió a juntar algunas en hijo de california (2019). Una de ellas es esta «Wedding Bell Blues» que escrita e interpretada originalmente por Laura Nyro, saltó a la fama en 1969 de la mano del grupo de R&B 5th Dimensión. Billy Joe Armstrong (Green Day) hace coros a Mover.
Un mundo impactante (2020)
No soy un perro encadenado deja a un lado ese clasicismo y vuelve a dar un volantazo con la producción más contemporánea de su carrera, de nuevo en manos de Joe Chicarelli, que sirve para engalanar sus mejores composiciones en más de una década, composiciones como la genial «Knockabout World» con un aire a los temas de sus comienzos.
Rebeldes sin aplausos (2022)
Hoguera de los adolescentes no se ha publicado, pero conocemos uno de los temas, una canción que ya ha estrenado en diversos shows en vivo llamada «Rebels Without Applause». Un single de pop de guitarras con cierto deje a Los herreros que anticipa una obra que no sabemos si algún día se llegará a editar y de qué manera.
Los monstruos del callejón de los cerdos (2026)
El último disco de morsey hasta la fecha, El maquillaje es una mentira es más bien discreto, pero como decíamos en nuestra reseña, todavía es capaz de engendrar pasajes de indudable belleza, como el tema que lo cierra, una «The Monsters of Pig Alley» co escrita con Alain Whyte, que recupera ese poso melancólico que solo él es capaz de otorgar.
Morrissey: las mejores canciones de su carrera