Mientras los surcos van girando de este Muertes súbitas (revisitada) (Folc Records2026) me digo para mí mismo que echo mucho de menos algo que siempre le he pedido al rock: que sea sexi, que se autosabotee a cada paso, que desprenda glamour ajado, y cuyos sonidos desbordados de pasión se desparramen sin miedo, deslizándose hacia los abismos más insondables. Mucho de romántico tiene esta concepción, sobre todo en estos tiempos en los que la homogeneización del sonido me parece uno de los triunfos del algoritmo, y de la escucha mediada por la falta de atención y el miedo a perder el tren del último hype.
Jon Iturbe y Radio Gangster fueron todo esto que arriba se describe: unos músicos que tenían (y tienen) en su ADN el rock & roll, la pasión sin medida por mitificar a sus referentes sin falsas poses y rendirles tributo con la elegancia del rimel corrido, y de romanticismo a flor de piel. Muertes súbitas (revisitada) se reedita ahora con nuevas mezclas y un maxi con dos temas nuevos. El disco originalmente se editó en 2003 en la disquera El Beastoy eran canciones que jon iturbe tenía compuestas de forma aún embrionaria y las paseaba por las calles de Barcelona en una estancia de apenas unos meses. Esos temas llegaron a los oídos del por entonces director del Ruta 66, Jaime Gonzalo, y puso todo su empeño para que se grabaran porque tenían mucho potencial. Como es habitual, la erudición de Gonzalo era el pasaporte para algo grande.
Dice Eduardo Ranedo en la contraportada de esta lujosa edición -notas que aparecieron en la edición original del disco: “Efectivamente, Jon Iturbe tiene -o mejor, es-, el rock. Al menos ese rock clásico, el que probablemente provocó en ti ese “clic” cerebral que hace que ahora estés ahora mismo leyendo esto y no practicando deportes de riesgo, disfrutando de una plácida reunión familiar o, lo que sería peor, de la programación televisiva. Ese rock and roll animal, insano, duro y trágico, urbano y nocturno”.
No se puede describir mejor este excelente trabajo, tan sólo queda poner la aguja sobre estos surcos, y dejarse embriagar por la expresividad de unas canciones por donde se pasean los fantasmas de Stiv Bators, Los Ramones, el romanticismo de los santos o de los Fieltro, AC/DC, Iggy, Nikki Suddenetc. Estupendas andanadas eléctricas con el riff inflamado de “Radio Gangsters (Tigers Of Noise)”, los acordes tornasolados de “I. A. Z” (no, no me olvido de Epic Soundtracks), la rabia juvenil en “Kill Minimotorbike Kids”, o el romanticismo palpitante que derrocha la preciosa “Crab Nation”.
El maxi con dos temas nuevos son dos canciones que están a la altura: “A Spark Is Enough” tiene ese glamour heredado de T-Rex, y “Desde El Principio Me Entendiste Mal” es rock fibroso con versos sobre los azarosos malentendidos que jalonan nuestro periplo vital.