Hace unos años, Pete Townshend afirmaba en unas declaraciones que la última gran palabra de La OMS fue el monumental álbum doble “Cuadrofenia”, tras eso llegó inevitablemente la decadencia, el ocaso de los dioses del rock británico.
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La influencia de un grupo con varias fases y siempre en constante evolución como los Who es vasta y ha alcanzado a propios y extraños: mod, garage, “freakbeat”, hard rock, punk, power pop, mod revival… y el denominado, por muchos repudiado, AOR de los 70 no fue la excepción.

Para los que no lo sepan o lo hayan olvidado, AOR es un acrónimo de Rock orientado a álbumes o Rock orientado a adultos, subgénero del rock ultra pensado y profesional, odiado por muchos y amado por otros tantos, mega vendedor, caracterizado por su pulcritud formal musical y una producción y acabado lujoso, y sobre todo radiable.
Rock en ocasiones poderoso, casi siempre excesivo pero nunca estridente, apto para su programación en los programas de radio de las emisoras de los años setenta y ochenta. Muchos acusaron al AOR de falta de pasión y de alma, y de un excesivo mercantilismo, de ir simplemente a forrarse el riñón y poca cosa más.



Lo que se dice menos es que el sonido de muchas de las canciones más contundentes de grupos de los años 70 considerados AOR como Boston (“More Than a Feeling”, “Peace of Mind”), Cheap Trick (“Surrender”), Pat Benatar, REO Speedwagon (“I Need You Tonight”), Foreigner, Toto (“I´ll Supply The Love” ), Heart, Angel (“Wild & Hot”), The Dukes, Survivor (“Eye of The Tiger”) o los mismos Rush, ELO («Do Ya»), Reina («Padre a hijo») y Culto de la ostra azul («Llévame») en los últimos 70s, hundían en mayor o menor medida sus posaderas en el enorme sonido que generaron La OMS entre 1969 y 1973 en álbumes como “Tommy”, “Quién sigue” o el propio “Cuadrofenia”.
Todos ellos eran también hijos de la famosa Invasión britanica y sus fundamentos musicales se basaban en Quién, Kinks, Beatles, Troggs, Move, Yardbirds, etcetera… Sus melodías y riffs salían básicamente de ahí.
Además The Who inventaron conceptos musicales tan intelectuales, interesantes, pretenciosos, y poco rock and roll como el de “ópera rock”.
“AORA” LA NUNCA-
The Who crearon en esos discos un rock asentado, potente, majestuoso, maduro, y, sí, en gran medida “adulto”, no exento de toques contemporáneos como el empleo de arreglos electrónicos. No fueron los únicos – también hizo su buen trabajo «Animales del rock and roll» de lou caña, algo así como la versión adulta y ultraprofesionalizada de Velvet Underground- pero sí tal vez los más importantes.
Sobre la roca que erigieron de los Who se edificó sobre todo el power pop, pero también una parte del AOR que acabó vulgarizando y degenerando su sonido. Un subgénero en el que los pioneros torceduras acabaron hincando el aguijón en la segunda mitad de los 70, en su época Arista, para conquistar lo que tan injustamente les había sido arrebatado la década anterior. “Dale a la gente lo que quiere”, dijo el poeta, y no estaba de broma en absoluto.
Los propios Who acabaron tomando una dirección plenamente “aorizante” en sus últimos trabajos «¿Quién eres?», «Bailes de caras» mi «Es dificil». Los profesores, ya de capa caída, no eran tontos y supieron tomar buena nota y reciclar lo enseñado a sus alumnos. Algo parecido a lo que hizo Bob Dylan con toda su gran escuela de retoños.